Mejor sabios que expertos
La mirada de Miquel Coll d'Alemany
El modelo de crecimiento de la sociedad occidental
es insostenible en muchos aspectos. El autor nos hace observar que
los adelantos que vamos introduciendo son propuestos por expertos
en áreas de conocimiento particulares, y que quizás
sería conveniente incorporar en la toma de decisiones a sabios
con una visión general sobre la complejidad del mundo.
Nuestro mundo occidental, nuestra sociedad opulenta, no es en absoluto
sostenible. Habrá que irla reformando profundamente, sin demasiada
demora si no queremos exponernos a grandes colapsos muy dolorosos,
a degradaciones de nuestro patrimonio más valioso de manera
prácticamente irreversible.
Es oportuno preguntarse cómo hemos llegado a una situación
tan preocupante. ¿No hemos evolucionado de acuerdo con las
innovaciones tecnológicas diseñadas por expertos ingenieros?
Nuestras administraciones públicas, ¿no han orientado
el esfuerzo inversor de acuerdo con las reglas establecidas por expertos
economistas? La auscultación de la realidad social y económica,
¿no se ha hecho siguiendo las recomendaciones de expertos sociólogos?
Ciertamente, hemos llegado al callejón sin salida en el que
estamos de la mano de toda clase de expertos, expertos que por lo
visto no eran suficientemente sabios. Lo sabían casi todo de
casi nada (su parcela profesional), mientras que ignoraban el resto
casi totalmente. Les fallaba la visión de conjunto, el equilibrio
sensato. No todos los males se tienen que atribuir a la lógica
capitalista y a su obsesión por las ganancias máximas
del inversor privado.
Eran expertos y no sabios los que construyeron la presa de Asuán
en el Nilo. Expertos en presas y en energía hidroeléctrica
y en regadíos agrícolas y en financiación de
todo, y por esto la presa aguanta firme y produce muchos gigavatios-hora
cada año y hace posible una producción agrícola
mucho mayor. Pero no eran lo suficientemente sabios como para prever
el impacto negativo brutal que dicha inversión tendría
en todo el valle del Nilo, impacto capaz de desconcertar Egipto entero,
un país construído alrededor de este mítico río,
su delta y la zona costera de influencia (ver los detalles concretos
en el magnífico manualito de J.Terrades "Ecología
de hoy", Ed. Teide 1971).
Fue un equipo de expertos fiscales el que concibió la tasa
turística de las Baleares, un pequeño remiendo —mejor
esto que nada— en un sistema fiscal que es todo entero obsoleto
y que está clamando porque un equipo de sabios lo renueve de
arriba abajo y así pueda empujar eficazmente nuestro mundo
hacia la sostenibilidad y la reducción del paro.
La realidad es muy compleja, y uno de los rasgos esenciales de esta
complejidad es que todo está conectado con todo. Dicho de forma
más académica, las realidades complejas como nuestras
sociedades humanas tienen una estructura sistémica. De ahí
viene que en ecología se hable de ecosistemas.
Si en un sistema se introduce un cambio significativo, a partir de
él puede cambiar todo. Por esto preocupa tanto la introducción,
querida o accidental, de especies exóticas en un ecosistema.
Las innovaciones tecnológicas han demostrado esto mismo a lo
largo de la historia. La aparición de la imprenta significó
dar paso a un mundo nuevo, y lo mismo se podría decir del tren
y el automóvil, el telégrafo y el teléfono, el
cine y más aún la televisión, u hoy internet
y los móviles. Sólo los sabios comprenden esto de una
manera profunda y actúan en consecuencia.
•Miquel Coll es ingeniero industrial y ha
sido muchos años funcionario de la administración pública.
En 1976 publicó uno de los primeros trabajos dentro del ecologismo
catalán, el artículo-manifiesto Clam per una Catalunya
solidària (en la revista Qüestions de Vida Cristiana n.
83).