Los fabricantes de detergentes (2)

Ecover

Eco Lino y Ecover pertenecen a la empresa belga Ecover, fundada en 1979. Elabora productos de limpieza, tanto para el sector doméstico como para el industrial. Subcontrata la fabricación de pastillas a una empresa danesa, pues no dispone de la tecnología necesaria (el detergente en pastillas de Ecover aún no está en el mercado español).

Es pionera en la fabricación de detergentes ecológicos; desde el principio hicieron detergente sin fosfatos. A medida que los problemas medioambientales del mundo se hacían más evidentes, la demanda de detergente ecológico se incrementó, y la empresa fue creciendo. A finales de los años 80 ya estaba presente en muchos países europeos. Decidió construir una fábrica ecológica para la cual requería una inversión muy importante, por lo que la empresa se vendió a Group 4 Falk, una multinacional danesa de seguridad. Actualmente pertenece al Jörven Holding.

Ecover fue una de las fundadoras de EDMA (Asociación de Fabricantes de Detergentes Ecológicos), y ha colaborado en la definición de las condiciones que deben cumplir los detergentes para recibir la etiqueta ecológica europea (a pesar de que cree que éstas son demasiado laxas).

La fábrica ecológica de Ecover, además de reducir el impacto negativo sobre el medio, permite a la empresa incrementar sus beneficios económicos

Medio ambiente Ecover es consciente de que la gran cantidad de especies que habitan ríos y mares están en la base de la cadena trófica, y que son por lo tanto fundamentales para el equilibrio ecológico. Como su actividad tiene repercusiones en los sistemas acuáticos, cree que es responsabilidad suya no perjudicarlos. Se preocupa para que todos los ingredientes que utiliza sean totalmente biodegradables y no tóxicos, y también para que no causen problemas dermatológicos a los usuarios. Intenta obtenerlos de proveedores lo más cercanos posible.
• En 1992 estrenó lo que ellos denominan "la fábrica ecológica", que es una remodelación de la antigua planta de producción. Las vigas son de pino del norte de Europa, obtenido de bosques explotados sosteniblemente, y están barnizadas con aceite de linaza (como sustituto de barnices sintéticos). Los ladrillos son de residuos de arcilla procedentes de la industria de carbón. El tejado tiene varias capas; en la exterior hay hierba, que regula la temperatura tanto en verano como en invierno, y la capa aislante está hecha de lana de roca y caucho impermeable. Los tabiques son de placas de yeso con aislante hecho de papel reciclado, y el pavimento es de linóleo. Hay algunas cúpulas y paredes exteriores de cristal, orientadas de manera que se aprovecha al máximo la luz y el calor del sol. Un artista pintó las paredes del vestíbulo para hacerlas más alegres.
El agua residual se trata en una depuradora biológica, que incluye un sistema de estanques con cañas y plantas acuáticas (los microbios de las raíces purifican el agua). El agua que sale de la depuradora se usa para los sanitarios y para regar la hierba del tejado en verano.
El edificio se integra bien en el entorno, gracias a la forma (el tejado no es plano, sino que tiene forma de sombrero), a los colores (de la hierba del tejado, de la madera y de la arcilla), y a los estanques, verjas y arbustos que dispusieron en el exterior.
Por otro lado, han ideado un proceso de producción propio que permite consumir mucha menos energía que el proceso convencional. Esta fábrica, además de reducir el impacto negativo sobre el medio, permite a la empresa incrementar sus beneficios económicos, ya que ahorra gastos en consumo y mantenimiento, y minimiza los riesgos para la salud de sus trabajadores.
• En Ecover hay montado un sistema para compartir coche entre los trabajadores. Los que lo utilizan tienen un sobresueldo, igual que los que van a la fábrica en bicicleta.
• La universidad sueca Stensund Folk College tiene una instalación de acuicultura para estudiar los efectos de las aguas residuales sobre la vida acuática. Después de usar productos Ecover en todo el campus durante cinco meses, vieron que la calidad del agua y las condiciones de vida de peces, plantas y microorganismos había mejorado.
• Ecover declara todos los ingredientes de los detergentes en el envase, y propone que se haga en todos los detergentes que se denominen ecológicos. Cree que es fundamental que se facilite información lo más clara posible, para que pueda crecer la conciencia por los problemas medioambientales en general y los asociados con productos de limpieza en particular. Ha lanzado un proyecto para intentar que sus proveedores sean igual de transparentes.

Social Ecover cree que dentro del concepto de sostenibilidad no sólo se incluyen los aspectos medioambientales, sino también los sociales y económicos.
• Los trabajadores se pueden acoger a un sistema de turnos rotativos. La mitad del personal son mujeres. La organización es bastante horizontal, y todos los trabajadores se reúnen para hablar de la marcha de la empresa una vez al año.

Incasa

Mimidú es una marca de Incasa (Industrias Català S.A). Es una empresa de Santa Margarida i els Monjos fundada en el 1983. Fabrica suavizantes textiles, productos de limpieza, toallitas húmedas limpiadoras, y detergentes líquidos (representan el 5% del volumen total de producción).

Tiene algunas marcas propias, pero el grueso de la producción es para marcas blancas de cadenas de distribución como Eroski (marca Washme) o Schlecker (As). Incasa cree que el peso de las marcas tradicionales se está perdiendo, porque los consumidores ya han descubierto que los bajos precios de los detergentes de marcas blancas no tienen por qué estar asociados con mala calidad. Piensa que su detergente líquido es de calidad comparable a la de la marca líder en España (Ariel).

Para poder ofrecer productos buenos a precios mucho menores que los de las grandes marcas, mantiene una estructura mínima (pero suficiente) y no invierte en publicidad.
Incasa ha sido distinguida como "Empresa Gacela" por la Generalitat de Cataluña. La distinción se da a las empresas que han tenido un incremento fuerte de ventas y una buena rentabilidad financiera (es decir, tienen beneficios).

Grupo AC Marca

Los detergentes líquidos Norit y Gior son del Grupo AC Marca, que está formado por Industrias Marca (productos de limpieza), Laboratorios RTB (perfumería, higiene y cosmética) y grupo Ceys (adhesivos y bricolaje). En 1922, Antonio Marca fundaba una empresa que hacía tintes textiles para uso doméstico. La empresa fue comprando otras empresas y marcas, hasta formar el grupo actual. Tiene una filial productiva en la República Checa, y filiales comerciales en Portugal, Francia, Italia, Eslovaquia, Hungría, Polonia, Méjico y Chile. Actualmente está valorando la posibilidad de fabricar en Méjico y en otro país que todavía no quiere desvelar.

Una de las características del grupo es que se ha especializado en productos muy concretos, como detergentes líquidos para ropa delicada (Norit es líder en España, con un 40% de cuota de mercado, y Finosedil es la segunda marca en Cataluña) o esponjas limpiazapatos. También fabrica para algunas marcas blancas (como Carrefour, m&k o Dia), y tiene una red de distribución propia.

Medio ambiente Está adherida al programa Wash Right.

Social El Grupo AC Marca es una entidad protectora del Gran Teatro del Liceo de Barcelona (le aporta 30.000 euros anuales), y colabora con el Instituto Químico de Sarrià para potenciar la educación y la investigación.

Persán

Puntomatic fue el primer detergente concentrado en pastillas que hubo en España, en 1983, y aún hoy es líder en este segmento. La marca es de la empresa Persán, nacida en Sevilla en el año 1941. Es, junto con Bilore, uno de los principales fabricantes de detergentes de capital español. Tiene una filial comercial en Argentina desde 1998.

Un 35% de sus ventas corresponden a detergentes de marcas blancas (Mercadona, Unigro, Carrefour, Dia, Condal). Exporta a Europa y América Latina.

Una de las actividades importantes de la empresa es la investigación: le destina el 52% de las inversiones y el 8% de su personal. Tiene proyectos de colaboración con varias instituciones, como la Universidad de Sevilla.

Medio ambiente Persán está adherida al programa Wash Right.

Unilever

Skip y Surf pertenecen a Unilever, una multinacional anglo-holandesa de la cual poca gente ha oído hablar, pero que en cambio es propietaria de muchas marcas de gran consumo en todo el mundo. Como ellos mismos dicen, "desde la ciudad más grande hasta la aldea más pequeña y remota, encontrarás las marcas que nos han dado éxito". Unilever es la empresa que más dinero dedica a publicidad en el mundo: unos 6.500 millones de euros anuales (más de un billón de pesetas).

Nació en 1930, fruto de la fusión entre la holandesa Margarine Unie (productora de margarina) y la inglesa Lever Brothers (hacía jabón). Vende productos de alimentación, limpieza, perfumería e higiene, y tiene un número indeterminado de otras actividades, que incluyen industrias petroquímicas y plantaciones de té.

Entre los miembros del consejo de administración de Unilever está Sir Leon Brittan, ex vicepresidente de la Unión Europea y ex comisario europeo de comercio.

A lo largo de su historia, Unilever ha crecido gracias a comprar muchas empresas y marcas, a la vez que se deshacía de las menos productivas. En el año 2000 adquirió el gigante de alimentación Bestfoods (marcas Knorr, Starlux, Hellman’s y Nocilla), lo que implicó el despido de 8.000 trabajadores.

Esta sería su última gran compra, porque el mismo año la multinacional hizo un giro sustancial y se orientó hacia la "minimización". Diseñó el plan "Camino hacia el crecimiento", con el objetivo de crecer entre un 5% y un 6% anualmente hasta el 2004. El plan prevé quedarse tan sólo con 400 de las 1.200 marcas que tenía en aquel momento, cerrar unas 100 fábricas y eliminar unos 25.000 puestos de trabajo (un 10% de la plantilla total). Hacerlo le costará unos 3.000 millones de euros, pero a fin de cuentas le supondrá un ahorro de 5.000 millones de euros. En la primavera del 2001 ya había cerrado 59 fábricas y eliminado 15.100 puestos de trabajo. De hecho, en los cinco años anteriores al plan, Unilever había despedido a 10.000 trabajadores anualmente.

Parece que uno de los motivos para la minimización es la constatación de que el crecimiento de las grandes empresas está llegando a un techo. Por ejemplo, la multinacional británica ICI (Imperial Chemical Industries, una de las mayores empresas químicas del mundo) está teniendo serios problemas económicos. La misma Unilever tuvo unos beneficios de 3.302 millones de euros en el 2000, un 77% de los que había obtenido el año anterior, y el valor de sus accciones había caído un 35% en 1999. Cuando anunció el "Camino hacia el crecimiento", las acciones subieron un 8% en las bolsas de Londres y Amsterdam.

Los gigantes Procter&Gamble, Unilever y otros están "minimizando" sus negocios. Parece que el crecimiento continuo ha tocado techo y ahora, para seguir siendo rentables, tienen que deshacerse de la sobrecarga que habían acumulado

Medio ambiente Unilever está adherida al programa Wash Right.
• En abril de 2001, Greenpeace encontró ingredientes transgénicos en la sopa Knorr con crema de maíz vendida en Tailandia (Unilever había negado que los hubiera).
• Unilever es una de las empresas que más envases utiliza. Según dice, tiene la intención de reducir al máximo el consumo de materias primas y de reciclar el máximo número de envases consumiendo la menor cantidad de energía posible. Pero, por otro lado, es uno de los miembros destacados de EuroPEN (ver el apartado Los lobbies).
• Hindustan Lever, la filial de Unilever en la India (posee un 51%), tenía una fábrica de termómetros de mercurio en Kodaikanal, en la región de Tamil Nadu. El mercurio es un metal muy tóxico, que se acumula en los riñones, cerebro, hígado y sangre, y causa múltiples problemas graves de salud, en particular a los fetos. En Estados Unidos, varios estados y hospitales están abandonando el uso de termómetros de mercurio, y diversas cadenas de supermercados han dejado de venderlos. Durante los años 80, cuando las regulaciones medioambientales se endurecieron en EE.UU., muchas empresas movieron sus operaciones a la India. La fábrica de Kodaikanal recibía el mercurio y el cristal de EE.UU., fabricaba los termómetros, y los enviaba de nuevo a Norteamérica, desde donde se comercializaban a varios países.
En enero del 2001, gente de Kodaikanal descubrió una pila de termómetros rotos en un bosque propiedad de Unilever. El bosque forma parte de Sholas, un ecosistema respetado por su biodiversidad y porque sus aguas subterráneas alimentan el río Pambar. Unilever envió trabajadores a recoger estos termómetros, que contenían residuos de mercurio. También les hizo recoger 7’4 toneladas de cristal que estaban enterradas en varios pozos del recinto de la fábrica. Unilever dijo que estos cristales "no tienen mercurio y se enterraron en nuestra fábrica en los años 80. Pero no explicó por qué había enterrado un material que se puede reciclar fácilmente... Según fotografías tomadas por Greenpeace, los vidrios desenterrados tenían cantidades visibles de mercurio, y los trabajadores no llevaban ningún equipo de protección.
Como resultado de la controversia, Unilever encargó una auditoría medioambiental, que estimó que se habían liberado unos 300 kilos de mercurio a las aguas del bosque Sholas, y unos 70 kilos a la atmósfera.
Por otro lado, en el año 2000 Unilever había vendido 5’3 toneladas de termómetros rotos a una planta de selección de residuos. Según el responsable de ésta, la empresa no le advirtió de que podían contener residuos de mercurio (en la India es ilegal recogerlo si no se tiene una autorización expresa). En marzo del 2001, cuando Greenpeace y gente del pueblo descubrieron que los vidrios contenían mercurio, Unilever afirmó que "ningún residuo peligroso ha salido de nuestra fábrica [..] El vidrio venía de la parte de la fábrica donde no hay mercurio [..] y lo vendimos teniendo el permiso obligatorio" de las autoridades. Pero en junio, cuando había sido obligada a recuperar estos cristales, manifestó: "hemos recuperado, para almacenarlas en un lugar seguro de nuestra fábrica, las 5’3 toneladas de vidrio con residuos de mercurio, que habían salido de nuestra fábrica inadvertidamente e incumpliendo los procedimientos establecidos". Unilever también admitió que había enviado ilegalmente al menos 30 toneladas de vidrio contaminado con mercurio a recicladoras del sur de la India. Con el vidrio reciclado, algunas de éstas hacen canicas para los niños.
• Unilever está llevando a cabo un plan de reforestación en Tailandia. En una fábrica en Grecia, ha desarrollado un sistema para aprovechar el calor generado en la fábrica para calentar una escuela cercana.

Social Los trabajadores de la fábrica de Kodaikanal estuvieron expuestos al mercurio a lo largo de los 17 años que funcionó. Un trabajador explica que cada día aspiraba mercurio del suelo, sin llevar ninguna protección, y que se respiraban vapores de mercurio cada vez que se abría la puerta del horno donde se calentaban los termómetros. Varios médicos detectaron problemas de riñones en los trabajadores; uno de ellos explica que lo único que les podía recetar era dejar el trabajo. Unilever también hizo chequeos médicos a sus trabajadores, de los que concluyó que "ningún trabajador de la fábrica padece problemas que puedan ser atribuibles a la exposición al mercurio".
En junio del 2001, Unilever anunció que cerraría la fábrica de Kodaikanal. Según la ONG india Unión Popular por las Libertades Civiles, la multinacional quería recolocar a sus trabajadores en una fábrica en Gujarat, a más de 1.600 kilómetros, con la amenaza de que si no se desplazaban perderían algunas de sus pagas. En noviembre del mismo año, Unilever aún no había atendido las demandas de indemnización y asistencia sanitaria que habían hecho los trabajadores.
• Unilever promueve varias iniciativas para educar a las comunidades locales necesitadas de distintos países. En la India tiene un centro para niños discapacitados, donde acoge a 64.

Lobbies Unilever forma parte de ERT, EuropaBio, EuroPEN, ICC, TABD, USCIB, WBCSD.

 

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